"Las máquinas son difícilmente mejorables, y lo único que hoy en día puede mejorar el producto es el compromiso afectivo del trabajador, el orgullo en el trabajo, el sentirse realizado y respetado en su labor..., el componente emocional en definitiva".

En LEFER resaltamos el verdadero significado de las personas como generadoras de valor para la empresa, y, por tanto, el valor de la formación como inversión, como fuente de presentes y futuros beneficios.